Su objetivo es difundir la producción artesanal de las diversas culturas
que habitan en el estado de Durango. En sus ocho salas se exhibe piezas
y objetos representativos del arte popular tales como cestería,
cerámica, textiles, instrumentos del campo y utensilios de cocina.
Ofrece visitas guiadas, conferencias, presentaciones editoriales,
concursos de arte, así como cursos y talleres de artes plásticas y
visuales, de música, danza, bordado y lectura. El museo tiene cerca de
una decena de salas temáticas: una de exposiciones temporales y un patio
principal, que sirve de escenario para conciertos de música y danza,
lecturas en voz y conferencias, cursos y talleres multidisciplinarios.
Quizás tu pienses, ¿a que ir a un Museo? ¡Está aburrido, no hay nada
interesante! Pero es todo lo contrario este museo tiene muchas salas que
guardan sorpresas para ti.
Te contaremos un poquito de historia. El Museo Regional de Durango o
“El Aguacate”, fue construido durante la segunda mitad del siglo XIX
como casa del ilustre Lic. Francisco Gómez Palacio quien fuera
gobernador del Estado de 1880 a 1883. Su estilo afrancesado reserva un
espacio al frente para un jardín al estilo París de aquellos tiempos. Es
precisamente aquí en lo que es ahora la esquina de las calles Victoria y
Aquiles Serdán donde podemos apreciar el árbol de Aguacate, que le da
el sobre nombre de “El Aguacate”, el nombre por el que la mayoría lo
conocemos. Y fue abierto como Museo por parte de la Universidad Juárez
del Estado de Durango, desde 1989.
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